[COLUMNA DE OPINIÓN] El anhelado reintegro deportivo

Por Ricardo González Ferrada, psicólogo y magíster en Psicología de la Actividad Física y el Deporte (Universidad Autónoma de Madrid, 2012); Psicólogo del CD UdeC (2015-2020).

“Nunca me había sentido así. Este no soy yo”. Puede sonar una frase confusa, cargada presumiblemente de una emocionalidad negativa. Posiblemente es el fiel reflejo del pensamiento de cualquier persona que lleva más de 90 días en cuarentena, aislado de los lugares que tanta felicidad y desarrollo le generaban día a día. Podría ser el pensamiento de cualquier joven que acostumbraba a reunirse con sus grupo de amigos, para compartir momentos de complicidad en espacios comunes y muchas veces exclusivo sólo para quienes son identificados como miembros de éste.

Quizás sea una frase de desahogo de alguien que nunca se había sentido aislado por tanto tiempo de su rutina, de sus costumbres, de sus hábitos o de realizar su vida con “normalidad”, como gran parte de los  chilenos que han buscado adaptarse a este nuevo escenario mundial. Este pensamiento, frase o desahogo, proviene de un gran número de futbolistas que actualmente se encuentran en un estado confuso al ver afectada su identidad deportiva, acompañado muchas veces de sentimientos de pérdida, de angustia, como también de ansiedad.

Acostumbrados a compartir con sus compañeros de equipo, entrenadores, cuerpo técnico como también con su hinchada. Lejos de su lugar de entrenamiento, exiliados por motivos sanitarios de poder ejercer su vocación deportiva, la que muchos de ellos han elegido seguir tanto por su talento. como tantos otros por el desarrollo personal que conlleva el vencer la adversidad y el superarse a si mismo día a día para ser los mejores en su disciplina deportiva.

Hoy en día la realidad deportiva sigue siendo incierta. El fútbol profesional anhela retomar el campeonato nacional a fines del mes de Julio, si es que la realidad epidemiológica del país lo permite y que este plan de retorno vaya avanzando sin contratiempos, en donde el compromiso de cada jugador por cuidar del otro, será fundamental para llevar a cabo, en este plan de retorno.

Se hace primordial entonces, el poder atender estas consideraciones psicológicas, no por cliché, ni tampoco por gusto, sino porque esta vez es prioritario hacerlo. Se requiere que el deportista logre ser consciente de su respuesta emocional y cognitiva. Que logre aceptarse en este nuevo escenario de vida, con sensaciones incómodas o poco placenteras, entendiendo también que no es el único sino que son cientos de compañeros de profesión quienes presentan esta misma sensación de extrañeza de “sí mismos”, sobre todo cuando les toca atravesar por un periodo largo de “desentrenamiento”.

Es necesario que el futbolista retome la interacción social, estrechando los vínculos con sus compañeros de equipo y personas que le rodean en su actividad deportiva, como también es importante el poder recibir una guía que les ayude en este crecimiento personal de lograr adaptarse a esta nueva condición de vida deportiva, para que pueda desarrollar una mayor fortaleza mental para su futuro reintegro deportivo o para cuando logre superar todas estas adversidades que esta pandemia mundial le ha puesto tanto a él como como a la humanidad por completa.

Fotografía: Huachipato FC

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