[COLUMNA DE OPINIÓN] Confinados para crecer

Por Ricardo González Ferrada, Magister en Psicología de la Actividad Física y el Deporte (Universidad Autónoma de Madrid, 2012); Psicólogo del CD UdeC (2015-2020).

Empezamos a terminar la tercera semana desde que se inició la cuarentena. Hemos dejado atrás esos días en lo que todo nos parecía novedoso, para pasar actualmente a una sensación de reclusión súbita y muchas veces confusa, donde algunos sentimos inclusive estar haciendo lo mismo siempre, sin avizorar un posible cambio en el breve plazo.

Mientras los científicos se abocan a la ardua labor de encontrar la cura al COVID-19, como sociedad nos encontramos hoy en día confinados en nuestras casas, como única fórmula viable para hacerle frente y disminuir así la tasa de contagios en todo el mundo.

Esta difícil realidad que nos afecta a todos, sin distinción alguna, no es ajena a la vida de cientos de deportistas, quienes acostumbrados a cumplir rutinas como parte importante para la mejora de su rendimiento, se encuentran perplejos de no saber que ocurrirá más adelante, cuándo podrán reintegrarse a sus entrenamientos con normalidad o con la desagradable sensación de no estar haciendo nada y de estar alejados de las actividades que cotidianamente les hacía sentir bien.

Hoy por hoy, será de vital importancia que los deportistas acepten el momento actual y tomen como máxima la importancia de poder “vivir el día a día”, volcando la mirada hacia el presente, en el “aquí y en el ahora”, mediante la utilización de los sentidos y de la consciencia que tengan de sí mismos, como, por ejemplo su respiración.

Será imperioso que cultiven el valor de la adaptación, la misma que ya han utilizado antes para masticar el dolor de perder una final o el fallo en un momento crucial del juego. Son esas mismas experiencias las que los dota del conocimiento y la madurez necesaria para hacer frente a las adversidades y que, en este caso en particular, les permitirá no desaprovechar esta oportunidad única de hacerse aún más fuertes mentalemente.

¿Será fácil para el deportista realizar este cambio de mentalidad en pleno confinamiento?. En lo absoluto, ya que antes de ser deportistas son seres humanos, y como tal conviven con emociones negativas, como el miedo de perderlo todo o la ansiedad de querer volver a competir, en donde es importante no olvidar que todo esto va a pasar, porque es algo temporal, efímero y, lo que es más importante aún, como sociedad siempre hemos vencido tantas adversidades de nuestra historia, que esta vez no será la excepción.

Fotografía: Archivo La Pelota es Mía

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